Hipotecas a plazo fijo, ventajas y desventajas

Las hipotecas se definen como el acuerdo que se establece entre un prestamista y el sujeto dueño de la propiedad, en donde el primero tiene el derecho de tomar dicha propiedad, junto con intereses, si la deuda no es saldada. Ahora bien, definido este término es oportuno abordar las hipotecas de plazo fijo, las cuales tienen una cuota que no varía a lo largo de los años, al contrario de las hipotecas variables; estas son una buena opción para aquellas personas que quieren tener un control sobre sus finanzas sin cambios que pueden ser producidos por el IRPH y el Euríbor. Para comprender mejor este tipo de hipotecas es necesario conocer sus ventajas y desventajas y así definir si son la mejor opción.

Ventajas:

Cuotas invariables

Al establecer una hipoteca fija se cuenta con cuotas que no varían cada mes, esto se debe a que no está referenciada a ningún índice hipotecario como lo son el IRPG  y el Euríbor. Esto a su vez permite que el acuerdo de dicha hipoteca sea más sencillo, ya que no se debe revisar las cuotas cada seis meses, como en el caso de las variables.

No incluyen clausula suelo ni techo

Esto quiere decir que el cliente no se verá afectado por la subida o bajada de los índices hipotecarios por lo cual se crea un seguro y los bancos establecen un límite mínimo en las cuotas que se deben pagar.

Tienen costos menores a largo plazo

Las hipotecas fijas cuentan con cuotas más elevadas que las hipotecas variables sin embargo esto se ve minorado por los plazos, ya que cuenta con periodos de devolución más cortos lo que permite que se paguen menos intereses.

Aumento en la oferta hipotecaria

No fue hasta 2015 que las hipotecas fijas fueron más empleadas, esto se debió a la constante caída de Euríbor lo que ocasiono que los bancos buscaran formas de asegurar la sustentabilidad de su negocio optando por ofrecer dichas hipotecas. Al ser mayor su demanda estos entes se ven en la necesidad de mejorar las condiciones de las mismas y así ofrecer mayores beneficios para el cliente.

Desventajas

Mayor índice de comisiones

Cuentan  con comisiones elevadas, que van desde 1%, mientras que en las hipotecas variables son casi inexistentes; además de contar con intereses más altos, como contra parte de sus cuotas tan beneficiosas.

Plazo de amortización más corto

Los plazos de pago de la deuda se sitúan entre 10, 20 y hasta 30 años, lo cual es más corto en consideración a las variables lo que significa un mayor esfuerzo económico.

Subrogación más costosa

Si el cliente quiere cambiar de hipoteca o de entidad bancaria deberá pagar una compensación de riesgo de tipo de interés que va desde 0,5%  hasta 5%. Además de tener que pagar los primeros cinco años una comisión del 0,5% y a partir del sexto año de 0,25%.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *