¿Cuál es la finalidad de un préstamo bancario?

Habitualmente se solicita un préstamo bancario cuando un individuo o empresa necesitan desembolsar cantidades muy altas de dinero, que normalmente no se tiene a mano, es aquí donde empresas con grandes capitales permiten otorgar financiamientos, cuyo consecuente pago será pactado por ambas partes.

Finalidad de préstamos para individuos

De manera global, una persona pedirá un préstamo para poder adquirir bienes o servicios. De acuerdo a las necesidades de este individuo, podrá optar por una cantidad que dependerá de sus finanzas personales, pero generalmente en una población analizada, los préstamos adquiridos por la mayoría de los sujetos son casi siempre los mismos:

  • Compra de un auto nuevo o usado.
  • Adquisición de inmuebles como casas, apartamentos, oficinas, entre otros.
  • Compra de electrodomésticos o equipo informáticos de alto valor.
  • Remodelaciones a inmuebles.
  • Intervenciones médicas o cirugías.
  • Contratación de servicios como transporte personal, servicios de albañilería, o cuidados médicos, entre otros.
  • Pago o declaración de impuestos sobre la renta.

Generalmente estos son los casos más habituales para la petición de un préstamo bancario, pero por supuesto, no son la regla, pues para la solicitud de este solo hace falta la necesidad de un capital bastante alto y una entidad bancaria que lo permita. Con esto claro, solo hace falta usar la imaginación para permitirse pensar los escenarios de una petitoria de préstamo.

Finalidad de préstamo para una empresa

Ahora bien, con respecto a una empresa que demande un préstamo bancario, las situaciones pueden ser muy distintas, ya que por lo general son ámbitos mucho más específicos, con sumas bastante más elevadas. Acá como una regla generalizada por las entidades bancarias, entra en escena el préstamo hipotecario, que permita desembolsar estos montos con la salvedad de que los bienes adquiridos por la empresa queden bajo el nombre del prestamista, hasta la solvencia de la deuda generada. Por lo general son necesidades que se adecuan a una empresa:

  • Compra de equipos de transporte de personal, transporte de bienes, de desperdicios o escombros, de fluidos o sustancias especiales, entre otros.
  • Compra de artículos de oficina.
  • Compra de maquinaria.
  • Adquisición de terrenos para depósito de suministros.
  • Compra de galpones o edificios de gran envergadura.
  • Pago de nóminas.
  • Contratación de servicios de alto costo como seguros médicos, seguros de bienes, transporte, contabilidad, entre otros.

Los escenarios en los que se pide un préstamo tanto para una empresa como para una persona, son muy variados, de igual manera será la finalidad de su uso, pues de manera resumida, es una ayuda que permitirá solventar una necesidad cuyo valor económico está muy por encima del presupuesto normal de una empresa o individuo.

¿Qué es un préstamo bancario?

Básicamente es una operación financiera, en la cual una persona que necesita un capital, en este caso prestatario, solicita el mencionado recurso a una empresa o asociación empresarial, la cual puede ser un banco, tesorería, caja de ahorro o cualquier otra que pueda ofrecer este préstamo y, por consiguiente, se llamará prestamista.

Generalmente en esta operación se hace un pacto con cláusulas bien establecidas, que permiten al prestamista asegurar el pago del préstamo por parte del prestatario. Normalmente la condición más usada es la del pago de intereses, que permitirán al prestamista obtener un beneficio con respecto al préstamo.

Aparte de la condición del pago de intereses, otra forma de convenir este es mediante el acuerdo de fechas fijas establecidas para el pago de giros o, en otras palabras, montos o cuotas acordadas que se fijarán entre ambas partes. Una pieza muy importante de este acuerdo será la cantidad de giros que totalicen la cantidad prestada. Esto trae como consecuencia el aumento o disminución de la cantidad de giros a pagar por parte del prestatario.

Cuotas de pago y acuerdos prestamista/prestatario

Hay ocasiones en las que la persona que solicita el préstamo, por diversas circunstancias, no puede cumplir con el pago de giros, generalmente se puede fallar en más de una ocasión. Es entonces cuando la empresa prestamista, entre sus políticas, solicita al prestatario antes de conciliar el acuerdo, una copia de su patrimonio. De esta forma, el prestamista tendrá constancia de que el prestatario posee bienes con los cuales pueda amortizar la deuda que se generará.

Por la razón anterior, las empresas prestamistas han tomado como proceso inicial el estudio de la situación económica de la persona que solicita el préstamo. Esta información es de vital importancia debido a que proporciona un ámbito de clasificación, en el cual puedan permitirse prestar una cantidad de dinero y a su vez asegurar que la persona solicitante podrá pagar los giros acordados.

Situaciones especiales de préstamo o financiamiento

Por otra parte, se analiza muy bien la finalidad del préstamo. Es un paso de igual importancia que los demás, pues permite visualizar las razones de este. De igual forma, existen cláusulas especiales, en las que la entidad financiera se permite, con previo acuerdo del prestatario, usar montos mayores que el acordado, y de esta forma tener participación en la inversión del capital acordado.

Estos casos son vistos en aquellos préstamos a empresas pequeñas y medianas, en las cuales se observe un nivel de éxito bastante claro, y como consecuencia se deja de lado la figura de prestamista, para convertirse en financiador. Generalmente son usadas en aquellas empresas que generen un impacto social, que busquen capital por parte de entidades gubernamentales, o asociadas a algún gobierno.

Los prestamos son recursos usados de manera bastante habitual, generalmente donde se necesiten sumas de dinero bastante altas que no esté dentro de las finanzas de una persona común. Hay asociaciones que permiten este tipo de soluciones en casos de emergencias personales o, en su defecto, asociaciones que impulsan empresas otorgándoles un capital desde 0.

¿Qué tipo de préstamo bancario se debe elegir?

Cada vez es más común la utilización de créditos o préstamos bancarios para alcanzar un objetivo. Los préstamos son una actividad financiera que otorga una cantidad de dinero que debe ser devuelta con un pago agregado.

Este pago agregado es denominado intereses, los cuales varían según el tipo de préstamo que se esté utilizando. Es importante, tener claridad a la hora de solicitar un préstamo bancario, saber cuánto puedes pagar mensualmente, cómo se utilizará el dinero solicitado, las diferentes tasas de interés y las distintas opciones.

En esta oportunidad, te brindaremos las mejores herramientas para definir los tipos de préstamo bancario que hay en el mercado.

Préstamos personales o de consumo

Son préstamos que brindan el acceso a pequeño importe de dinero, generalmente tienen un plazo de pago de 1 a 4 años. Hay una pequeña diferencia entre préstamos personales y de consumo, los primeros se orientan a financiar bienes intangibles: viajes y celebraciones familiares.

El caso de préstamos de consumo se orienta a la compra de un bien tangible: muebles, carros y electrodomésticos. La garantía de estos préstamos es personal.

Préstamos estudiantiles

Están orientados al financiamiento de la matrícula de un estudiante. Generalmente dan la oportunidad para cancelar el préstamo una vez culminados los estudios. Son préstamos a largo plazo, generalmente este préstamo tiene bajas tasas de interés. La garantía de estos préstamos es personal.

Préstamos hipotecarios

Son todos aquellos préstamos que involucran un inmueble, la garantía es un inmueble, por lo que la suma que otorga está relacionada al valor del inmueble que se deja en garantía.  Este tipo de préstamos se utiliza para la adquisición de viviendas ya construidas, son préstamos a mediano y largo plazo.

Préstamos comerciales

Son préstamos orientados a satisfacer las necesidades del capital de trabajo, generalmente son préstamos a corto plazo que buscan mejorar la actividad productiva.

Corto, mediano y largo plazo, ¿Qué significa en el caso de préstamos bancarios?

Los préstamos de corto plazo poseen un lapso de 1 a 4 años para cancelar la deuda. Los préstamos de mediano plazo tienen un tiempo para pagar la deuda y sus intereses de 4 a 8 años. En cambio, los préstamos de largo plazo, se estipula que pueden ir de 8 a 40 años.

Recuerda que la utilización de este tipo de herramientas financieras requiere del compromiso del deudor para pagar mes a mes. El préstamo bancario debe estar orientado según las necesidades que deseas solventar.

 

Los intereses de un préstamo bancario

La mayoría de nosotros ha recurrido a una entidad financiera para solicitar un préstamo o financiamiento, cuando requerimos dinero para viajar, realizar una reparación en el hogar o algún compromiso médico. Cuando se devuelve el dinero al banco, siempre se paga un poco más de lo  que solicitamos, ese extra es el interés del préstamo.

El interés es un índice económico que registra la rentabilidad de un ahorro o el costo de un crédito. Calculado en porcentajes, frecuentemente se aplica de manera mensual a anual. Al solicitar un préstamo, se calcula el interés sobre el monto solicitado, considerando el periodo en el cual se pagará la deuda a la entidad bancaria.

Tipos de intereses:

Los Intereses Remuneratorios corresponden a intereses ordinarios en un préstamo o los intereses que cobramos por un depósito a plazo fijo. Entre las tasas de interés que más se utilizan se encuentran:

Intereses de Mora: Supone una penalización por incumplimiento. Aplica cuando el obligado incumple con los compromisos, por ejemplo el pago en fecha estipulada. Cumple una función disuasoria, por lo que puede ser elevado.

Tasas de Interés

  • Tasa de interés activa: es lo que cobra el banco por el dinero que presta.
  • Tasa de interés fija: Tasa de interés fijada al momento de la aprobación del crédito, que será aplicada hasta completar los pagos.
  • Tasa de interés flotante: Es aquella que varía en función de una tasa de interés de referencia.
  • Tasa de interés pasiva: Aplica para instituciones crediticias. Es lo que paga por el dinero que recibe en calidad de depósito.

Cómo calcular los intereses de un préstamo Bancario

En principio debemos saber que existen Intereses Simples y Compuestos. Los Intereses Simples se calculan directamente sobre el monto que la institución ha prestado, mientras que el Interés Compuesto considera la capitalización, entendida como la variación mensual del monto prestado, a causa del interés calculado el mes anterior.

Cálculo del interés simple

Para calcular el Interés Simple, tomamos en cuenta el capital inicial, que es el monto que el banco nos ha prestado:

 

Préstamo inicial: 1.000€

Interés mensual: 5%

Total de cuotas: 3

Interés mes 1: 1.000 x 5% = 50 €

Interés mes 2: 1.000 x 5% =50 €

Interés mes 3: 1.000 x 5% = 50 €

TOTAL=    150 €

Calcular el interés compuesto

El Interés Compuesto toma en cuenta también el capital inicial, pero se consideran los intereses generados previamente:

Préstamo inicial: 1.000 €

Interés mensual: 5%

Total de cuotas: 3

Interés mes 1: 1.000 x 5% = 50 €

Interés mes 2: 1.050 x 5% = 52,5 €

Interés mes 3: 1.102,5 x 5% = 55,1 €

TOTAL=    157,6 €

Las instituciones financieras calculan el interés utilizando la fórmula del interés compuesto, con algunas variaciones que pueden incluir una fijación de  cuotas fijas que requieren ajustes en la tasa de interés. El Interés Simple es generalmente utilizado en el mercado informal.

Ahora podrás calcular los intereses de los préstamos que solicites. Los Bancos pueden contar con herramientas para estos cálculos en sus páginas web, lo que puede facilitar su estimación.

 

Requisitos generales para un préstamo bancario

Los préstamos bancarios son una herramienta indispensable para el crecimiento de los aspectos financieros de cualquier individuo, empresa o comercio, todos los sectores formales de la sociedad tienen acceso a los préstamos bancarios.

Es importante tener claro en qué se va a invertir y cumplir los acuerdos establecidos entre las partes. Por otra parte, el usuario que desea solicitar un préstamo debe considerar que la entidad bancaria solicitará una serie de documentos que comprueben su situación.

¿Cuáles son los requisitos para solicitar un préstamo como una persona natural?

Cada banco tiene sus particularidades, sin embargo podemos señalar en forma general los requerimientos:

  1. Edad: los préstamos estudiantiles son admitidos entre 18 y 21 años de edad. Otros tipos de préstamos bancario se otorgan a partir de los 25 años hasta los 65 años de edad, se debe considerar que en ocasiones hay casos especiales.
  2. Antigüedad en la entidad bancaria: es importante ser cliente del banco en el cual se solicite el préstamo, ya que la entidad tiene conocimiento de su desempeño como usuario.
  3. Domicilio: los bancos siempre deben verificar y registrar el domicilio del solicitante del cliente, por lo que se le exige un recibo de pago de servicios que esté a su nombre, debido a que este documento menciona la dirección exacta del domicilio del solicitante.
  4. Documento de identidad: es un documento que certifica los datos del ciudadano, es emitido por una autoridad pública.
  5. Solicitud de préstamo bancario: se debe llenar el formato o planilla correspondiente al tipo de préstamos que se solicita, recuerde que de la información suministrada en este tipo de documentos debe ser fidedigna.
  6. Registro de contribuyente: este documento es la demostración de que el ciudadano está registrado como contribuyente al fisco, también aplica la declaración de la renta, declaración del IVA.
  7. Comprobante de ingresos: se debe entregar la certificación de lo que se percibe de renta a través de los recibos de empleo o constancia de trabajo.

¿Cuáles requisitos deben presentar las empresas?

En caso que la solicitud de préstamo bancario se realice en nombre de empresa, se agregan otros requisitos, tales como: acta constitutiva, poderes legales, reformas y demostrar una contabilidad positiva de la empresa.

De igual forma, se debe solicitar información en la entidad bancaria donde se desea pedir el préstamo bancario, cada una puede tener especificaciones que deben cumplirse para poder acceder al préstamo.

Recuerde que la solitud de un préstamo se basa en el estudio de viabilidad sobre la recuperación del capital por parte del banco, se analiza el riesgo de la operación para definir si se otorga o no el préstamo.

Es importante que cumpla las instrucciones de los formatos otorgados por el banco, además de los requisitos que se solicitan. Además debe seguir el orden y ser lo más claro posible en la solicitud, estos aspectos permitirán que el analista lo haga de forma rápida y precisa. Ahora podrás elegir entre los tipos de préstamos que ofrece tu banco con mayor claridad

 

¿Qué son préstamos hipotecarios?

Los bienes inmuebles y otros tipos de bienes como autos, tienen en común el alto importe económico. El gasto que implica adquirir uno de estos bienes, por lo general, es más de lo que una persona común puede cubrir. Es por esto que las entidades bancarias han creado un método para contribuir al desarrollo de las personas.

Se trata entonces de los préstamos hipotecarios, que no son más que el producto que facilita la adquisición de bienes al incluir al mismo como garantía. Es decir, un préstamo que hace una entidad financiera a una persona para que esta pueda adquirir un bien. En garantía a la entidad, la persona dispone el bien que desea adquirir.

De esta manera, la institución que facilita el importe económico adquiere una seguridad de la restitución del saldo acreedor. La contratación de este préstamo requiere:

  • Establecer un bien como garantía a la entidad financiera.
  • Determinar la tasa y el tipo de interés que varía según la entidad que proporcione el importe.
  • Instaurar un tiempo determinado para la total cancelación del préstamo adquirido.
  • Ser titular de una cuenta corriente dispuesta para la recepción del saldo acreedor.

Tipos de interés

El interés hipotecario que se establece en el contrato con una entidad financiera puede ser de tres tipos: fijo, variable o mixto. El tipo de interés que se establezca determinará el tiempo disponible para la amortización del importe y si la tasa de interés mensual va a variar o no en el transcurso del tiempo.

Interés fijo

Un interés fijo es aquel que se establece en un primer momento y que no cambiará con el pasar del tiempo. Este protege al acreedor de las subidas de los intereses, sin embargo, es el más alto en relación con el interés variable. El tiempo de liquidación suele ser menor, de 20 años aproximadamente.

Interés variable

Por el contrario el interés variable, en comparación al anterior, es mucho menor en un inicio. Pero se va incrementando a medida que transcurre el tiempo, ya sea trimestral, semestral o anual. Este ajuste va a depender del mercado interbancario y una de las referencias en el mercado europeo por ejemplo, es el Euribor.

Este interés puede tanto subir como bajar según estas referencias. La ventaja es que el plazo de pago es más largo, de 20 a 30 años por lo común.

Interés mixto

Por último, el interés mixto incluye el interés fijo que se establece por un tiempo determinado, 3 o 5 años aproximadamente, al inicio del contrato. Y el interés fijo por el resto del tiempo, sujeto a los cambios antes mencionados.